A weary fugitive king prays beside a shield as enemies gather on distant ridges

Salmos 3

Reina-Valera 1909
Resumen del capítulo
Rodeado durante su huida, el salmista confía a Dios el peligro y su reputación. La protección se vuelve escudo, la oración recibe respuesta y el sueño seguro lleva a un valor renovado pese a una oposición abrumadora por todos lados.
RefugioOraciónProtecciónValor
1Salmo de David, cuando huía de delante de Absalom su hijo. ¡OH Jehová, cuánto se han multiplicado mis enemigos! muchos se levantan contra mí.
2Muchos dicen de mi vida: No hay para él salud en Dios. (Selah.)
3Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí: mi gloria, y el que ensalza mi cabeza.
4Con mi voz clamé á Jehová, y él me respondió desde el monte de su santidad. (Selah.)
5Yo me acosté, y dormí, y desperté; porque Jehová me sostuvo.
6No temeré de diez millares de pueblos, que pusieren cerco contra mí.
7Levántate, Jehová; sálvame, Dios mío: porque tú heriste á todos mis enemigos en la quijada; los dientes de los malos quebrantaste.
8De Jehová es la salud: sobre tu pueblo será tu bendición. (Selah.)

Reina-Valera 1909 — Public Domain. Where these translations come from.