En el día que temo, yo en ti confío.
- Día 1Conócelo
- Día 2Llena los huecos
- Día 3Medio oculto
- Día 4Primeras letras
- Día 5Sin ayuda
- DespuésSe lo dije a alguien
Thirteen slips on seven sheets, two to a page, Letter or A4. Print at 100%, then cut along the dashes. A sheet of two cover slips, with the five steps, prints first.
Cinco pasos, uno al día, unos minutos cada uno. Aquí están, con un versículo de esta colección:
Salmo 56:3 En el día que temo, yo en ti confío.
Después díselo a alguien, y vuelve a él al día siguiente, a los tres días y a la semana.
Cinco pasos, uno al día, unos minutos cada uno. Aquí están, con un versículo de esta colección:
Salmo 56:3 En el día que temo, yo en ti confío.
Después díselo a alguien, y vuelve a él al día siguiente, a los tres días y a la semana.
En el día que temo, yo en ti confío.
Echando toda vuestra solicitud en él, porque él tiene cuidado de vosotros.
En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, tus consolaciones alegraban mi alma.
El cuidado congojoso en el corazón del hombre, lo abate; mas la buena palabra lo alegra.
Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo.
Tú le guardarás en completa paz, cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado.
Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor, sino el de fortaleza, y de amor, y de templanza.
Así que, no os congojéis por el día de mañana; que el día de mañana traerá su fatiga: basta al día su afán.
Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.
No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Por nada estéis afanosos; sino sean notorias vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con hacimiento de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepuja todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros entendimientos en Cristo Jesús.
Venid á mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.